mar 6, 2013
Recuerdo haber entrado a una tienda de videojuegos hace mucho tiempo, buscando en qué nuevas aventuras meterme, a qué princesa salvar, a qué malo de turno destruir o un sinfín de muchas opciones que podía encontrar con los videojuegos. No pasó mucho tiempo mientras deambulaba por las estanterías cuando mis ojos se posaron en un videojuego, que a diferencia de los demás no tenía ninguna información en la parte posterior de la carátula, pero si tenía un título muy grande con un flamante logo.




Comentarios